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La primera hipótesis
vertida sobre el nacimiento de esta formación, concierne a los
seminaristas que se reunían para cantar canciones sacras y populares.
Una segunda hipótesis situa su origen en el seno de las "
sociedades vascas ", extendidas por todo el País Vasco Sur,
en las que los hombres se reunían en su tiempo libre con animo
de relajarse. Es esta última la más probable ya que el mismo
fenómeno lo encontramos en la Squadra genovesa donde los hombres,
después de su trabajo en los muelles se reunían para cantar.
Podemos suponer que la palabra Otxote, que
define esta formación coral, tiene su origen en la palabra española
Ocho. No hay una verdadera significación vasca al respecto ya que
la palabra " ocho " en euskera se dice " zortzi ".
La primera competición de la que tenemos
constancia en la historia del Otxote, tuvo lugar el 22 de noviembre de
1930 en la sala de la Sociedad Coral de Bilbao. Los responsables de dicha
coral, el director y su asistente no eran otros que Jesús Guridi
y Jesús Arambarri. A partir de este momento los Otxotes obtienen
un gran éxito hasta aproximadamente 1965, año en que tuvieron
lugar numerosos concursos de esta índole. Al estar la lengua vasca
prohibida durante el franquismo, los cantos debían ser interpretados
en castellano. Por este mismo motivo los Otxotes existían en el
País Vasco de forma casi clandestina.
A mediados de la década de los 70,
este tipo de formación habia, practicamente, desaparecido. Actualmente
existen muy pocos Otxotes en el País Vasco y solo un Festival que
se celebra, de forma anual, en Cambo-les Bains (Francia) en el cual se
concentran tres Otxotes del País Vasco Sur y otros tres del País
Vasco Norte, cuyos miembros han sido seleccionados entre coros de 20,30,
o 40 personas.
Se puede establecer un vínculo entre
las polifonías Corsas, la Squadra Genovesa y ciertas formaciones
en las que los hombres cantan a la naturaleza, el trabajo y las mujeres.
Nada impide pensar que este tipo de agrupaciones vocales que encontramos
repartidas por toda Europa, hayan sido creadas por hombres con la necesidad
de evadirse de sus problemas cotidianos, compartiendo sus tradiciones
y alimentándolas a su vez.
Desde comienzos del siglo XX, un gran número
de cantos rusos u originarios de los países del este, han sido
interpretados y adoptados por los cantantes vascos, formando parte integral,
desde entonces, de nuestro repertorio tradicional.
Indudablemente la similitud de las armonías ha favorecido este
encuentro en el que las causas reales se encuentran ya integradas en el
espíritu gracias la fuerza y la belleza del enigma que planea sobre
los orígenes del pueblo vasco.
LAS VOCES DEL OTXOTE
La mayor parte de los cantos
vascos del siglo XX fueron creados para este tipo de formación
en la que es posible mostrar un virtuosismo y una paleta de colores difíciles
de conseguir para una coral de 30 o 40 personas.
A partir de la desaparición de los Otxotes en los años 70,
la mayoría de los cantos destinados originalmente a esta formación,
fueron adoptados por las corales.
El Otxote LURRA esta compuesto por cantantes
líricos profesionales que han adquirido una experiencia muy especializada
que les permite interpretar un repertorio poco explotado, debido a su
complejidad y la variedad de sus matices.
Si bien es cierto que la música vasca hoy en día es practicada
casi exclusivamente por corales amateurs, la dificultad de los ritmos
vascos como el " Zortziko " o la " Espatadantza "
hacen que un grupo de estas características tenga dificultades
al interpretarlos con cierta calidad, la misma dificultad que encuentran
para ciertas partituras como Haurrak Ikaza zue (fandango) que es una danza
compuesta de ritmos muy rápidos y variados. Estos cantos fueron
concebidos para el virtuosismo de intérpretes profesionales.
El trabajo de LURRA consiste también
en la búsqueda de antiguas partituras con todas sus características
musicales, rítmicas y textuales.
Una formación profesional como LURRA nos permite disponer de un
Do de pecho con los tenores y un Do grave con los bajos.
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